La "selección natural" creando un estilo

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Seguro que te suenan familiares frases cliché cómo -¡Ése es un Picasso; un Botero; un Rodin! -¡Esa es una película de Woody Allen, de Del Toro, de Tim Burton" Y lo mismo pasa en muchos campos y disciplinas más. ¿Qué es lo que hace a todas esas creaciones fáciles de reconocer? ¡Seguro que ya respondiste! Se trata de un ingrediente muy importante llamado estilo.

Y es que estilo hay en todo y si no pregúntate si no reconocerías esa rica sopa que prepara tu abuela y que tanto te gusta. Estilo no es sinónimo de tendencia, ni tampoco es exclusivo de lo que hoy reconocemos cómo chic, aunque no podemos ignorar la gran popularidad que el termino ha ganado en el ámbito de la moda. Solo como referencia, entre algunas definiciones del DRAE se encuentran las siguientes: 1. Modo, manera, forma de comportamiento. 2. Uso, práctica, costumbre, moda. 3.Conjunto de características que individualizan la tendencia artística de una época. Y muchas otras más. Muchas de ellas haciendo referencia a las características que diferencian alguna autoría de otra.

El estilo es capaz de revelar nuestras tendencias y gustos y suele construirse en un proceso inconsciente e involuntario, aunque a veces podemos tomar decisiones que eventualmente lo moldearán o cambiarán ligeramente su dirección, pues el estilo necesita tiempo de cultivo y es imposible definirlo de la noche a la mañana. Es como una marca o fragancia que vamos dejando en nuestros proyectos, cosas y/o manera de hacer las cosas. Todos lo tenemos, aunque por lo general solemos atribuirlo de manera explicita a personas que tienen una tendencia llamativa, que induce a otras personas a prestar especial atención a ello.

Hablar de estilo es algo muy subjetivo, pues aunque se trata de algo intangible es sin duda un ente dinámico y evolutivo. Podemos reconocerlo en dos puntos sucesivos en el tiempo, pero conforme mayor sea la distancia entre ambos puntos, mayor serán los cambios. Cambiar es válido y no necesariamente significa traicionar nuestros distintivos creativos. Permitir al estilo fluir es lo que hace de la inspiración y creatividad un proceso continuo.

Para que el estilo exista, tiene que haber indudablemente un proceso de selección. Sin notarlo nos tornamos selectivos en nuestras decisiones y paralelamente definimos preferencias. Estas impregnan la totalidad de un concepto, pero al mismo tiempo fundamentan todo eso sobre las mismas bases. Es como un cuerpo vistiendo diferentes prendas para cada ocasión. Aunque las prendas cambien cada día, el cuerpo lo hace con una lentitud imperceptible y gracias a eso las personas que están contigo siempre son capaces de reconocerse unas a otras a pesar del paso de los años. Lo mismo pasa con nuestro estilo a través del tiempo.

En resumen podemos decir que el estilo es un parte fundamental de nuestro proceso creativo que se forma y desarrolla inconsciente e involuntariamente a través del tiempo. Algo así como una selección natural dentro de nosotros. Éste es un ingrediente intrínseco que funciona como un distintivo de creación. Además de ser dinámico y evolutivo. puede ser incluyente y espontáneo, pero generalmente siempre teniendo las mismas bases de soporte, las cuales no necesariamente son estáticas, pero sí de lenta evolución. Reconocer nuestro estilo es una tarea que puede ayudarnos a mejorar diversos campos de nuestra vida e incluso aplicar una acción correctiva, en caso de ser necesario, que nos ayude a tener mejores resultados. El estilo es parte de nuestra imagen y como tal vale la pena cuidarlo y mantenerlo como parte de nuestra imagen creativa.

¿Conoces tu estilo? ¿Cómo ayuda a tu proceso creativo?