El rápido instante de caminar por la ciudad

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Cuándo se vive en una ciudad, suele irse a todos lados con paso acelerado, aun cuando no se tiene razón aparente. Detenerse a apreciar un pequeño instante de algo que sucede frente a nuestros ojos pareciera ser un gran lujo a pesar de lo constante que leemos en vallas publicitarias y escuchamos en los medios lo importante que es darnos un respiro, normalmente acompañado de una bebida refrescante o algún producto de belleza. Por el otro lado, cualquiera que vive en una ciudad tiene habilidades como el arte de rebasar al caminar sin importar cuanta gente está a su paso, escabullirse dentro del transporte público cuando éste está a punto de abandonarnos y ahí dentro cobra sentido ese famoso refrán que dice "todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar".

Dentro de toda esta velocidad con la que todo se mueve y al mismo tiempo no, siempre hay oportunidad de descubrir esos rincones que nos dejan marcados, no porque tengan un significado importante en nuestras vidas, pero porque han robado nuestra mirada más allá de las pantallas de nuestros teléfonos y nos han ofrecido un pequeño instante de asombro... Acto seguido y con el gran sigilo de nuestros dedos, activamos la cámara de nuestro móvil y lo capturamos en un clíck (o cualquiera de los otros sonidos extraños que hacen las cámaras).

Aquí hay una pequeña selección de esos instantes a través de la cámara de mi teléfono y por supuesto compartidos en Instagram.

La ciudad es un lugar misterioso lleno de contrastes, luces, sombras, colores en el que miles de temas se entrelazan entre sí. Una de las mejores maneras de conocerla es caminar entre sus calles y ocasionalmente perderse entre ellas (aunque esto último suceda frecuentemente). Caminar por la ciudad es una oportunidad no solo para familiarizarse con el espacio, sino también de descubrir y disfrutar con tus propios sentidos, aunque sea por un instante, lo mucho que tiene por ofrecernos.