Un paso atrás: El estigma del perdedor...

¿Alguna vez has escuchado esa frase que dice: "Nunca hay que dar un paso hacia atrás, si no es para tomar carrera"? Sin duda inspiradora cuando estás haciendo algo que disfrutas y que te llena de energía, pero dolorosa y llena de resignación cuando estás en un camino a causa de todas las razones posibles del destino sin tomar en cuenta tus propios deseos...

Todos hemos estado ahí. Ese instante en que sin notarlo llegamos a un camino que no hemos elegido y que por diversas razones lo vamos adoptando y nos vamos adaptando a el hasta que éste forma parte de nuestras vidas. En realidad un paso hacia atrás sería suficiente para corregir nuestras incómodas decisiones, pero ese paso no es tan sencillo cuando significa comenzar de nuevo y es aún más difícil darlo cuando ya hemos recorrido una distancia significativa. Una de las causas es el estigma social que tiene abandonar algo. ¡Sí! probablemente te convertirás en un desertor, pero también es posible que esa decisión sea la que te ayude a tomar un poquito de carrera, pero en otra dirección. ¡No olvides tener tus destinos alternos a la vista! Tengamos en cuenta que "el pasto es siempre más verde en el patio de vecino". Es posible que durante el proceso observes lo bien que manejan otras personas sus decisiones y vidas. Puede que en realidad sea así, pero también es muy probable que muchas de estas personas con una vida "libre de preocupaciones" hayan decidido alguna vez dar ese paso atrás para  encontrar un nuevo camino.

Un nuevo comienzo siempre es revitalizante y te impregna de energía. Dar un paso atrás es una buena decisión cuando no te sientes satisfecho con cierto aspecto. Es cargarte de energía e iniciar un nuevo proyecto con entusiasmo. Se trata de comenzar dar nuevos pasos; probablemente desde cero, pero esta vez en la dirección correcta. Puede que un buen ejemplo para ilustrarlo es cuando comienzas a leer un libro y te das cuenta que éste no te gusta. Ahora tienes tres opciones: a) Leer el libro hasta el final aunque no lo disfrutes; b) Dejar de leerlo; c) Dejar el libro y comenzar uno nuevo que sea de tu agrado. Dejar la lectura de un libro a la mitad deja con un cierto remordimiento de consciencia. Pero porqué torturarse desperdiciando horas algo que no nos gusta en lugar de gastar esas energías en algo que disfrutamos y nos apasiona. Por supuesto que suena más fácil de lo que realmente es e incluso el encontrar el libro correcto para ti requiere de cierta inversión de energía, aún así no hay que olvidar que el hacerlo es llenarse de compromisos con uno mismo; pero que mejor compromiso que el buscar la satisfacción y felicidad personal. 

¡Recuerda que dar un paso atrás no significa que eres un perdedor! Hacerlo y tomar la dirección acertada, tan solo te colocará en la carrera correcta junto con las cosas que realmente disfrutas de la vida.

Nota: Publicación de Freellustration_BLOG. Freellustration es un espacio que antecedió The Creative Bad y todas las publicaciones fueron importadas a este espacio.