Un momento de quiebre en la creatividad

Todo en la vida tiene sus puntos altos y bajos. El mundo perfecto como tal no existe. Lo que un día marchaba sin complicaciones puede convertirse en un caos al siguiente día y sin previo aviso. La buena noticia es que, así como los buenos momentos no son para siempre, tampoco lo son los malos. Estos puntos de quiebre están en todos los aspectos de nuestra vida y nuestro lado creativo no se salva de vivir estas crisis…

No dudo ni un instante que ejercer el lado creativo requiere de amor, paciencia y constancia. Pero como suele suceder con todo en lo que se encuentran estos dos últimos elementos, ellos varían revelando diferentes facetas y temperamentos, derivando así en esplendorosos momentos, pero también aquellos cargados de oscuridad y que nos llevan a cuestionar lo bien que estamos haciendo las cosas.

Cuando se vive una de estas crisis suele verse este problema desde dos perspectivas. Podemos ver el vaso “medio lleno” o “medio vacío”.

Mantener la creatividad a flote es navegar contra el viento y es eso exactamente lo que hacen las personas optimistas. No toda idea es grandiosa y puede que lo descubramos hasta que la hayamos trabajado y concluido. Cuando esto sucede, la decepción está a flor de piel. Pero cuando se tiene la virtud del optimismo, la frase: “de los errores se aprende” hace mucho sentido. Estos puntos de quiebre son una oportunidad para corregir y en su caso tomar un nuevo camino.

El pesimismo es en sí ya un vicio. No hay nada que ponga más en peligro nuestra vida creativa que el ser pesimista. Por supuesto que en este punto también hay niveles, pero concentremos en uno de los casos más extremos. Cada vez que un pesimista descubre que una idea no es tan grandiosa, corremos el riesgo de perder a un gran creativo. Por su naturaleza es muy probable que ante los ojos del pesimista ningún trabajo resulte lo bastante bueno y que los fracasos sean en verdad un “punto de quiebre” más que una “área de oportunidad”. También puede darse el caso de que esto provoque que el pesimista se exija cada vez más, pero este progreso estará ensombrecido por un sentimiento de frustración.

Por supuesto que ningún caso es tan extremo como los dos aquí citados. Nuestra naturaleza humana nos lleva a tener periodos en los que vemos al vaso “medio lleno” o “medio vacío”.  Aunque como es de esperarse la actitud que se tiene en estos instantes hace la diferencia.

La creatividad es tan solo un aspecto en los que se reflejan nuestros claroscuros, pero también es un elemento muy importante que muchas personas atesoran y que brinda felicidad. Ser creativo es un momento íntimo con nosotros mismos que compartimos con el mundo. Por ello es importante dejar a un lado un poco el “enjuiciamiento” en caso de que te encuentres del lado “pesimista”. Recuerda que crear es un “momento personal” antes de convertirse en un “momento colectivo” y que si así lo decides, puedes mantenerlo “personal” tanto tiempo como lo desees. Lo importante es no darse por vencido y no dejar de crear. ¡Sería una lástima perder a alguien con tu talento!

Nota: Publicación de Freellustration_BLOG. Freellustration es un espacio que antecedió The Creative Bad y todas las publicaciones fueron importadas a este espacio.