La loca creación experimental…

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Experimentar es un proceso natural de nuestra naturaleza humana, el resultado de nuestra curiosidad y el reflejo de nuestras esperanzas. Se trata de probar algo nuevo, algo que nunca antes nos hemos atrevido a hacer, pero tratando de descubrir y generar un resultado diferente…

Muchos de nosotros pensamos inmediatamente en un científico de cabello blanco, despeinado y medio loco encerrado en un laboratorio cuando escuchamos la palabra “experimentar” o “experimento”. Pero qué hay si te dijera que todos tenemos algo de ese “chiflado” viejo dentro de nosotros. Y qué decir de aquellos a los que nos gusta expresarnos a través del arte… ¡No podemos ni ocultarlo, ni negarlo!

Para lograr algo siempre hay más de un camino y también hay caminos inciertos para llegar a lugares inexplorados. Eso es lo que pasa con las mentes creativas. Pensemos desde hace cuántos siglos y milenios ha estado presente el arte entre nosotros; más sin embargo este no ha parado de cambiar y evolucionar. Todo gracias a aquellos que comenzaron a hacer las cosas un poco diferente sin pensar en la aceptación, rechazo o éxito que tendrían mucho, mucho tiempo después y sobre todo ignorando la influencia que tendrían para las generaciones venideras.

Al experimentar no siempre se obtienen éxitos; de hecho me atrevería a decir que es un proceso lleno de fracasos. Pero gracias a todos ellos, podemos ver el camino con más claridad cuando hemos obtenido el resultado esperado. Sí tienes un poco de suerte, probablemente no habrás logrado lo que tanto esperabas, pero habrás tenido un afortunado accidente que te revelará un nuevo camino y con él nuevas posibilidades por explorar.

Todos tenemos un pequeño Frankenstein dentro de nuestros portafolios o colección de proyectos. Ese trabajo en el que pusimos todo nuestro empeño esperando que saliera a la perfección, pero que no resultó ser como lo esperábamos, así que los guardamos donde no puedan volver a ver la luz, temiendo que un día sean descubiertos y se revelen contra nosotros.

No todo es tan malo como parece. También está en nuestra naturaleza ver los fracasos o problemas más grandes de lo que realmente son. Estos pequeños tropiezos también están vinculados con nuestro proceso creativo. “Lo que no te mata te hace más fuerte” dicen por ahí. No tienes que ser tan duro contigo mismo. Experimentar es un elemento clave para mejorar. Se trata de explorar nuevas posibilidades y ver cuáles funcionan y cuales podemos desechar; cuáles ofrecen una oportunidad y cuales no nos mueven ni tantito; se trata de perder el miedo a equivocarnos y hacerlo cuantas veces la oportunidad se dé con la paradójica búsqueda de la perfección.

Tal vez ha llegado el momento de enfrentar a tu Frankenstein y efectuar un sincero análisis. No todo pudo haber estado tan mal. Identifica en qué punto todo empezó a tomar un mal camino y reflexiona cómo pudiste haberlo corregido. ¡Tal vez este sea un muy buen experimento! ¿No lo crees? Los experimentos son un proceso para conocernos a nosotros mismos, pero solo es posible hacerlo cuando se tiene el valor para enfrentar el error…

Nota: Publicación de Freellustration_BLOG. Freellustration es un espacio que antecedió The Creative Bad y todas las publicaciones fueron importadas a este espacio.