“¡Cree en mí!” El dilema creativo-inspiracional…

Hay quien dice que crear es una manera de liberar el alma o que se trata de una ventana hacia ella. Ambas percepciones sugieren la intención de compartir nuestras creaciones, pero compartir son “palabras mayores”. Nuestras obras son consumidas a través de los sentidos del espectador y es entonces cuando perdemos el control sobre la íntima esencia con la que las hemos impregnado. No importa que tan tolerante se sea a la crítica, en el fondo solo esperas que crean en ti; que crean en tu proyecto…

Siempre me es un poco difícil enfocarme a una sola área creativa cuando escribo sobre la inspiración y el proceso creativo. Hago un esfuerzo por englobar la pintura, dibujo, escritura, arquitectura y muchas otras. El motivo de ello es que estoy convencido de que todas ellas tienen en común la misma “esencia creativa”: ese cosquilleo en el estómago que recorre el cuerpo cuando nos ilumina una nueva idea y no podemos esperar a tomar lápiz y papel para comenzar a trabajar en ella.

En ocasiones no importa que tan celosos seamos de nuestro trabajo, casi siempre termina saliendo al aire, o por lo menos existen otros ojos, además de los nuestros, que le han visto. Cuando eso sucede, es probable que esperemos con ansias un halago o una crítica constructiva. Simplemente algo más que un “¡Está bonito!” que suele ser más incómodo que el silencio mismo.

“Crear” tiene una estrecha relación con “compartir”. Frecuentemente van de la mano y para muchos de nosotros es importante la reacción de con quien compartimos para seguir adelante. Probablemente se trate de alimentar nuestro ego, lo cual puede que no sea tan negativo dentro de este contexto, tomando en cuenta que implícitamente nos estimula a seguir compartiendo lo que tan bien sabemos hacer.

Equivocadamente suele creerse que esperar reconocimiento corresponde solo a una personalidad extrovertida. En realidad no se necesita de ella. Curiosamente, dentro del mundo creativo abundamos aquellos con una personalidad introvertida, pero manifestando sentimientos al mundo a través del arte. Todos nosotros, sin importar si se trata de introvertidos o extrovertidos, ponemos a juicio nuestras creaciones esperando, posiblemente de manera inconsciente, un poco de reconocimiento. A algunos no nos gusta llamarlo así y simplemente preferimos decir que esperamos que crean en nosotros, o mejor dicho, que crean en nuestro trabajo.

Esperar ser reconocido no tiene nada malo y mucho menos tiene un lado oscuro, es una reacción humana que puede ser bastante constructiva considerando que puede motivarnos a seguir adelante con lo que amamos hacer. Sin importar a que nivel o escala compartimos nuestro trabajo, es importante valorar esa retroalimentación. En ocasiones puedes llevarte una sorpresa al escuchar en labios de otros lo mucho que creen en ti.

Nota: Publicación de Freellustration_BLOG. Freellustration es un espacio que antecedió The Creative Bad y todas las publicaciones fueron importadas a este espacio.