Vivimos en un mundo de dibujo…

¿Será que estamos tan acostumbrados al entorno que hemos creado que no hemos notado que vivimos en un mundo que nosotros mismos hemos dibujado?

Muchas veces he escuchado a la gente el preguntarse cuál es la importancia de las artes, la mayoría de estas personas se lo han cuestionado sin ser conscientes del entorno que nos hemos creado como sociedad moderna. Todo esto lo hemos hecho en gran parte a través de la aplicación de ellas. No solo porque queremos ver cosas “bonitas” a nuestro alrededor, sino porque en más de un sentido el arte es funcional y es vital para entender el mundo tal y como lo conocemos.

El dibujo ilustra en más de un sentido lo anterior. Te invito a que mires a tu alrededor… ¡Seguramente has identificado varios objetos en los que las artes gráficas están presentes y se manifiestan de manera inmediata sin necesidad de rectificar nuestra percepción! Posiblemente has visto la portada de algún libro, el estampado de tu ropa de cama, el logotipo de tu computadora, el grabado en tus bolígrafos, los dibujos animados en el televisor, los trazos que se revelan en la plantilla de tus zapatos, la curiosa imagen sobre tu taza de café favorita… Y por supuesto, cuadros, posters, revistas, sitios web… Claro que la lista es infinita y todas estas imágenes son belleza, cuyos autores, en su gran mayoría, permanecen en el anonimato.

 

No siempre el dibujo se revela de manera obvia ante nuestros ojos. No es que ignoremos que detrás de todo objeto hay un dibujo, sino que estamos tan acostumbrados e insensibilizados a percibir nuestro alrededor, que a veces simplemente parece que el mundo que conocemos siempre ha estado ahí, como lo han estado el cielo o las montañas. Sin embargo es importante no olvidar que todo diseño inicia por un boceto y como por arte de magia somos capaces de materializar nuestros pensamientos que hemos plasmado en papel. Las manifestaciones de este tipo nos rodean a toda escala. Desde el diseño de una aguja hasta el de los monumentales edificios que no dejan de admirarnos. Y por supuesto todo lo que está entre estos dos objetos: tazas, autos, sillas, muebles, casas, teléfonos, pantallas, barcos, etc. Así como aquellos que se encuentran aún fuera de estos límites como la nanotecnología y la planeación de grandes metrópolis.

Son hermosos los momentos en los que se es consciente que estamos rodeados de dibujo; aunque la mayoría de las veces la simple idea suena tan disparatada para entender sus dimensiones. Como especie hemos creado tantas y tantas cosas que a veces es imposible el no preguntarse dónde se encuentra todo ese archivo gráfico. Posiblemente importa, posiblemente no… Dentro de cada quien está la tarea de valorar al dibujo dentro de su experiencia propia. El dibujo puede engrandecer nuestro mundo externamente, pero también lo hace de manera interna a través del dibujo en su forma más simple y menos pretenciosa, con el simple objetivo de expresar y exteriorizar un sentimiento puro.

Nota: Publicación de Freellustration_BLOG. Freellustration es un espacio que antecedió The Creative Bad y todas las publicaciones fueron importadas a este espacio.