¡Gracias al diseño soy diferente!

Parece ser tema de todos los días escuchar  lo único y especiales que somos cada uno de nosotros, además de lo importante que es diferenciarnos y valorar nuestra individualidad. Para lograrlo no solo se ve comprometida nuestra imagen dentro de este juego, sino también lo está nuestro entorno…

Nuestros “hábitos de consumo” son una habilidad que a lo largo de nuestras vidas hemos desarrollado y ejercitado. Pero sin lugar a dudas en las últimas décadas hemos estado expuestos a tantos sobre-estímulos comerciales que esta parte de nosotros se ha visto obligada a madurar velozmente ¿Será esto cierto? Al respecto tengo una gran cantidad de dudas; pero es evidente que nuestras habilidades de consumo son puestas hoy más que nunca a prueba con un gran enfoque hacia el objetivo de ser diferentes.

Consumir diseño es algo muy personal que además involucra nuestro entorno social, pues, aún sin desearlo, se obtiene aceptación o rechazo por parte de los demás. Diseño ha sido la clave para adquirir una identidad que refleja nuestra personalidad. Es falsa la idea de que el diseño solo es posible encontrarlo detrás del nombre de las grandes marcas que han “monopolizado” el concepto convirtiéndolo en icono de exclusividad y estatus. Paralelamente sí se trata del “elixir de la vida” de las empresas, pues de él depende su supervivencia y vigencia.

La búsqueda del “ser únicos” para algunas personas es una constante que se encuentra materializada y comercializada dentro del concepto “tendencia”. Gran cantidad de productos se reinventan constantemente dictando hacia donde deberíamos dirigir nuestras miradas en la actualidad vigente. Algunas veces los mensajes son bastantes confusos pues las tendencias no necesariamente tienen una configuración colineal; es decir, no estrictamente una tendencia es sucesora de otra bajo la lógica de mantener la línea de diseño. Curiosamente este comportamiento no carece del todo de sentido, porque esto puede emplearse como una táctica para causar impacto.

Es una paradoja que solo en raras ocasiones logremos que el diseño en verdad nos haga únicos debido a que pertenecemos a un grupo de personas que también siguen la tendencia. Es entonces cuando buscamos conseguir  nuestra individualidad con la combinación de varios productos y diseños. “Una piedra es una piedra, pero con muchas de ellas se pueden construir cosas diferentes”.

Me atrevo a concluir que no existe persona que no consuma diseño, pues aun lo más básico y austero contiene diseño, gracias al que los objetos son dotados de funcionalidad. Finalmente la experiencia en el consumo del diseño no es tan dramática ni extremista como aquí se ha planteado… Seguramente todos hemos experimentado alguna vez “placer en la culpa” a la hora de la práctica.

Nota: Publicación de Freellustration_BLOG. Freellustration es un espacio que antecedió The Creative Bad y todas las publicaciones fueron importadas a este espacio.