Un “no diseñador” hablando de diseño...

Que un “no diseñador” emita una opinión sobre diseño no es para sorprenderse y mucho menos cuando al “no diseñador” es un amante del diseño…

El diseño está en todos lados. Y lo vivimos día con día, muy probablemente de manera inconsciente. El diseño no solo ha facilitado nuestras vidas; si no que es un gran responsable del progreso dentro de este mundo moderno tal y como hoy lo conocemos. El diseño dentro del marco de su concepto puro está tan diversificado, que no todos los campos son reconocidos dentro del diseño “elite” o “chic”; tema sobre el cual dedicaré un artículo en el futuro.

No se trata solo del desarrollo de elementos  para cumplir un fin (me refiero a elementos tratando de  incluir también a todos aquellos “productos” que no son tangibles), sobre todo si también tomamos en cuenta su impacto social e incluso psicológico. Reconozcamos de igual manera el impacto que tiene en nuestro “día a día”. Está tan presente que “un buen diseño” ya no es cuestión de vanidad, sino una necesidad. Por ello y más un “no diseñador” está tan involucrado con el diseño como un diseñador mismo.

El mundo del diseño visto con los ojos de un “no diseñador” retroalimenta al diseño mismo. Acepta y rechaza tendencias. Recomienda o desvirtúa un producto. Estas personas son las que tienen la última palabra sobre “que funciona” y “que no”. Además de que el “no diseñador” tiene la virtud de ejercer juicio más objetivo sobre el objeto en cuestión; pues no tiene un vínculo sentimental “de origen” con él, tal y como lo tiene su creador.  Los juicios emitidos pueden ser desde una perspectiva constructiva como destructiva sin tener consideración alguna de los sentimientos del diseñador mismo.

Afortunadamente también existen los “no diseñadores” amantes del diseño. Su visión sobre el diseño incluye todo lo anterior, pero con la ventaja de compartir el amor por el diseño y aprecia el trabajo del diseñador  aun cuando este no es de su gusto. Es decir que existe una empatía inherente.

Es así como podemos concluir que el diseño necesita de ambos elementos: los diseñadores y “los no diseñadores”. Ellos pueden ser los perfectos cómplices para posicionas un producto, como también pueden jugar el papel antagónico y decidir su fracaso. También hemos visto un modelo muy recurrente en nuestros días en el que estos simpáticos personajes elevan algún producto rápidamente a la cima y una vez ahí, lo dejan caer al vacío sin piedad alguna.

Nota: Publicación de Freellustration_BLOG. Freellustration es un espacio que antecedió The Creative Bad y todas las publicaciones fueron importadas a este espacio.