Trazos indiscretos.

Seguramente has escuchado que “el arte es una ventana al alma del artista”… Yo estoy totalmente de acuerdo con esta percepción y soy uno más de los que creen que una obra puede revelar un poco de la vida de su creador…

Es más común de lo que nos imaginamos que nuestro estado de ánimo influencie un tema o la orientación que damos a cierta idea, así como la selección de luces, sombras y/o colores. En muchas ocasiones todo esto ocurre de manera inconsciente y solo logramos identificar los sentimientos que hemos plasmado en nuestra obra cuando miramos hacia atrás y paralelamente a nuestra contemplación se revelan todo tipo de recuerdos frente a nuestros ojos. Esto tiene sentido cuando escuchamos a un artista al señalar a creaciones concretas como “elaboradas en su etapa o fase oscura” (Yo lo escuchado frecuentemente).

Desde una opinión muy personal, pienso que el intentar mirar hacia el alma del creador a través de sus obras nunca se debe tomar tan “a la ligera”; pues para interpretar con certeza también se requiere del "código" correcto. Quisiera atreverme a proponer un ejemplo apoyándome en la obra de Frida Kahlo: al mirar sus pinturas el espectador despierta con gran facilidad un estado empático. No se requieren de muchas palabras para entender que hay detrás de cada motivo. Su biografía es muy conocida y referencias las hay de sobra; además de lo explícito que resultan algunos de sus cuadros. Podríamos decir que para entender a Frida tenemos suficientes piezas del rompecabezas para armar el código; sin embargo aun así reservo un poco de incertidumbre y permito un pequeño espacio para la duda.

Para bien o para mal, no todos somos una Frida Kahlo y seguramente a pocos nos resulta atractiva la idea de hacer pública nuestra biografía para que sean entendidas nuestras creaciones. Aunque nuestros sentimientos o intenciones estén plasmados en nuestra obra, el espectador no está obligado a entenderlo y es libre de obtener sus propias conclusiones, aunque eso signifique un episodio de frustración para algunos autores. Todos podemos “leer entre líneas”, pero no necesariamente interpretamos el mismo mensaje pues como espectador también reflejamos nuestros propios sentimientos dentro de la obra de terceros.

Con todo esto concluyo que efectivamente los trazos son indiscretos, tan indiscretos que se pueden interpretar y propagar de la misma manera en que se propagan los “chismes”. Con la misma objetividad, veracidad, sobredimensionamiento y subestimación de las proporciones de la información original. ¡Ese es finalmente el riesgo que se corre al intentar interpretar el lenguaje gráfico de las personas! Pero bien dice el dicho: “Cuando el río suena, es porque agua lleva”. Así que es muy probable que no estés del todo equivocado al sacar tus conclusiones.

Nota: Publicación de Freellustration_BLOG. Freellustration es un espacio que antecedió The Creative Bad y todas las publicaciones fueron importadas a este espacio.