¡Ser “kitsch” está de moda!

En su sentido original “kitsch” se refiere a algo “pretencioso, pasado de moda y considerado de mal gusto”; tal y como lo define el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española). Paradójicamente solo el primero de estos adjetivos aplica en la práctica. No estrictamente es pasado de moda porque actualmente se trata de una corriente alternativa dentro del diseño, totalmente reconocida y actual en nuestros tiempos. Calificarlo como de “mal gusto” es algo subjetivo, pues el gusto es hoy más que nunca, plural y diverso.

Artículos “kitsch” los encontramos en todas partes. Seguro tenemos alguno en nuestra propia casa y ni siquiera lo habíamos notado. Algunos de ellos se disfrazan dentro de la elegancia y el estilo, mientras que otros se manifiestan sin reservas ante todos. Los tal vez más comunes son aquellos recuerdos provenientes de celebraciones sociales que ahora adornan nuestros muebles. Un ejemplo clásico, un poco más formal y enfocado en el diseño a propósito, es el de candelabros que imitan estilos clásicos y antiguos, pero con elementos particulares, tal puede ser el caso de cristales y telas, así como el simple color. 

Hablamos de una alternativa más de diseño que es accesible para todos los presupuestos y calidades. Dichos productos los hay desde artesanías, hasta productos finos de diseño respaldados en nombres de grandes marcas. Se puede adquirir desde unas cuantas monedas o costar las grandes fortunas. Lo que tienen todos ellos en común es manifestar nuestros gustos en “caprichos” y tener la capacidad de despertar nuestros “placeres culposos” en consumo.

Hoy el ser “kitsch”, tiene un enfoque de encanto, simpatía, alegría y atrevimiento. Consumir “kitsch” requiere de un grado de seguridad emocional, pues este estilo no es del agrado de todos, pero está garantizado que nunca pasará desapercibido y seguramente desprenderá más de una crítica o comentario. ¿Y tú, ya identificaste algún producto “kitsch”?

Nota: Publicación de Freellustration_BLOG. Freellustration es un espacio que antecedió The Creative Bad y todas las publicaciones fueron importadas a este espacio.